miércoles, 19 de enero de 2011

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Danos en Pan de vida. Mi alimento no es hacer mi voluntad, sino la tuya. Mi voluntad es el fruto de mi egoismo, de mi limitación que urge salvarse, sobrevivir. Mi miedo. Mi violencia por salir airoso en un trance de muerte. Y sin poderlo evitar respiro, vivo, deseo y hago lo que necesito. Porque no puedo entrar en conflicto con mi necesidad de vida. Mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi espiritu son luz, vida, conciencia y tienen necesidad de vivir. Y lo primero que me viene es vivir a costa del otro, supeditando al otro en funcion de mi necesidad vital y urgente. La solución no es dilatar, suprimir, anestesiar mi fuego vital, sino unirlo al Fuego original, a la a Luz, al Padre de las Luces. Soy luz y tengo vocacion de unirme, de estar en comunion con la Luz. No para fundirnos. Para anularme y aniquilarme, sino para estar en mi ambiente. Soy ciudadano del Cielo y Dios suscita a Jesús para que abra las puertas del Cielo, me una a El que vive en el Cielo y con muchos hermanos que somos su Cuerpo, del que Jesus es la Cabeza que ya esta en el Cielo, recibimos su mismo Aliento Santo, su misma Respiración Santa, Espiritu que vivifica y nos hace ser hijos de Dios en el Hijo Unico.

Esto es un acontecimiento único. No existe muchos movientos de amor, de entrega del Padre. Dios no ofrece gratis lo mejor que tiene, su Hijo. Nosotros somos los limitados, los temporizados y espacializados, por eso para Dios es un unico regalo, para cada hombre, de cada tiempo, lugar y cultura, de cada limitacion en la Creación que desconocemos tanto, recibe exactamente el mismo Amor, la misma Expresion del Ser de Dios, la misma Palabra de vida y amor.

En eso formamos una sola Iglesia, de la que es expresión total nuestra Iglesia Católica, que juntos a tantas otras Iglesias de los Universos recibimos como un solo Organismo la vida del Viviente, del que nos ama.

Romper esquemas no es suficiente. Nos cuesta. Podemos sentir nostalgia de antiguas seguridades cuando no nos habiamos desprendido de un Geocentrismo practico, donde Dios habia creado la Tierra y la bobeda celeste, con animales y plantas que daban servicio al rey de la creación, el hombre. Que pecó y estropeó su condición de vida en el Paraiso, pero que recibió una promesa de salvación, que Dios decidió concretar al elegir a un pueblo pobre e inútil, para que en el se encarnase su Hijo y todos los pueblos de todos los lugares y tiempos recibieran por el la salvación al aceptar la Buena Noticia de su salvación, recibieran el Espiritu Santo que les haria santos hasta llegar a la estatura de amor de Jesus, y finalmente, despues de este tiempo de espera donde crece el Reinar de Dios se acabaria todo, Jesus volveria para juzgar, resucitar a los hombres para que vivieran eternamente con El y unidos a El adorando al Padre participando de la vida de Dios.

Y todo eso es verdad, pero ampliandolo a que esta historia de salvacion no empezó en la Creación, porque esto es una necesidad de narración primitiva, ni vale ninguna adaptacion cientifica para hacer valer los siete dias en el Big bang, que igual que nuestra Tierra es una entre trillones, este Big Bang lo sera entre otros tantos dentro de dimensiones y realdidades a las que hoy no podemos concebir pero que nos habla de que Dios nos supera mucho mas de lo que creimos en el pasado. Y no acaba segun los relatos de estilo apocaliptico que describen la Tierra como el centro de esta Creación. Nos quedamos con la tension de que viene Jesús a buscarnos, la vigilia del corazón. Porque es bueno para crecer, para pasar esta etapa y vivir la siguiente ya desde ahora. No la única, donde alabaremos a Dios para la eternidad sin hacer nada mas. Solo que sabemos que estamos aqui como estamos y somos invitado por Dios en Jesús a ser como el es, segun dice la primera de Juan para gloria de Dios Padre.

Esa es la voluntad a que Dios en Jesus nos invita que le pidamos, la que se hace en la etapa siguiente, como un Cielo al que no podemos acceder, los Cielos, infinitos de infinitos, a los que estamos llamados. La voluntad de Diso es Cristo y este para cada hombre. Este es el evangelio, la noticia buenisima que tenemos esperanza, que Dios tiene algo realmente definitivo. Nada de amenazas, miedos, infiernos. Está bien tener claro que perder esta oportunidad de cristificarnos no es nada bueno. Alli sera en llanto y rechinar de dientes. Optar, decidir, hacer todo lo posible, vender todo para adquirir el terreno donde esta esta joya del Reino. Negociar con los talentos, hacer violencia para pasar por la puerta estrecha. No es cuestion de quedarnos esperando, que no pasa nada, que Dios es bueno. En este sentido la reencarnación puede producir la sensación de que si no lo hacemos en esta vida ya lo haremos en otra, y eso en si no es positivo. Luego no sé si existirá o no, pero lo que es prioritario es que pasemos mejor que a otra reencarnación, o purgatorio, o infierno, a la presencia de Jesús, unidos desde ahora a El, participando de su ser Hijo de Dios

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